Tanatología y acompañamiento
- raymundo gallegos arriola

- 31 mar 2020
- 2 Min. de lectura

Como tanatólogo realizo acompañamientos en todo proceso de duelo ocasionados por cualquier tipo de pérdidas. Mi función principal es que el paciente, familiar o cualquier persona, visualice la vida con una mayor apertura a como nos educaron culturalmente para ampliar su perspectiva de la vida y logre un aprendizaje en las pérdidas que se presentan en cada momento de su existencia.
Se tiene tres pilares en la tanatología para el acompañamiento: Soy mortal, Me hago responsable de mi vida y no lo tomo de manera personal.
El hablar de ser mortal nos recuerda que como seres humanos somos finitos, es decir que nos vamos a morir ¿cuando? no lo sabemos, lo que si es seguro es que mueren bebes, niños, jóvenes, adultos, personas creyentes o no, sanos o enfermos, nos portemos bien o mal y de cualquier estatus social. Somos muy frágiles como seres humanos. También venimos a vivir de todo; alegrías y tristezas, tranquilidad y angustia, éxito y fracaso, vida y muerte, a esto le llamo la ambivalencia de la vida necesaria para crecer.
Ser Responsable va de la mano con la autoestima, yo no puedo apoyar a los demás si yo no tengo nada que ofrecer. Debo hacerme responsable de mí buscando todo tipo de crecimiento personal para ofrecer lo mejor de mi teniendo cuidado aquí, de solo acompañar a las personas que así me lo pidan para que ellos mismos encuentren sus respuestas a lo que les presenta su vida.
Y el No tomar de manera personal las situaciones o de lo que venga de las personas significa que el resultado de lo que estoy viviendo es por mis propias decisiones y que cada persona tiene una historia diferente a la nuestra por tal motivo su percepción de la vida sea contraria o no a mi visión, no me debe afectar de manera personal.
Los roles del tanatólogo son como acompañante de dolor ( solo estar ahí) con una apertura pasiva, con una profunda escucha. Como acompañante en la lucha( estableciendo acuerdos) para resolver miedos, resentimientos, ansiedades o asuntos "pendientes". Como acompañante de despedida(ayudándolo a" soltarse ") apoyo emocional y espiritual en la transición de la vida a la muerte. Y como acompañante de duelo( apoyar a las personas para "sanar"las heridas)
Recordemos, no podemos decidir cuando dejaremos de existir, pero si elegir como llegar a ese momento.



Comentarios